Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

La llegada de los 30 MayamFri, 17 May 2013 01:21:59 +00001362013 20, 2009

¿Algún día encontraré a alguien con quien compartir-me? ¡La pregunta del millón de dólares! Todos mis amigos –que por supuesto me quieren- opinan que sí… yo no estoy tan segura. Como les digo a algunos de mis pacientes… “Llevas X cantidad de años sin poder… ¿qué te hace pensar que vas a poder?” Es una intervención terapéutica, sirve para llevarlos a aceptar el estar solos, para así, poder estar en pareja.

Es un ganar-ganar. Si realmente aceptas y abrazas la idea de estar sola y  no encontrar a nadie, estarás tranquila y en paz, llegue o no llegue aquel. Dejas de buscar y te dedicas a disfrutar de todos los equivocados… porque sabes que el indicado no existe; lo cual –paradójicamente- hace más fácil el arrivo del susodicho en cuestión. Te relajas y eso hace que las cosas fluyan, sin presión… sólo por diversión. No hay expectativa, no esperas que nada ocurra.

Ahí está el quid del asunto… cuando se trata de pareja, me lo tomo demasiado en serio. Trabajo día a día para relajarme y divertirme en la búsqueda del buen hombre que quiera estar conmigo –y yo con él-… pero nomás no lo he logrado. Bueno, tengo mis momentos de iluminación. Me pongo en paz con el tema y luego se me va la paz; es un juego de estira y afloje.

Probablemente ando intenseando porque ya se acerca mi cumpleaños número 30 y mal que bien, hay ciertas expectativas con respecto a esta edad que no estoy logrando cumplir.

Me encanta mi vida, lo cual –en ocasiones- me da un poco (o un mucho) de culpa. Me duele darme cuenta que mucha gente a mi alrededor no disfruta su vida ni está contenta –como yo- con la mía. El único pelo en la sopa… ¡no tengo pareja! ¿Existen hombres que me gusten? ¡Varios! Ese nunca ha sido el problema… el problema es que me gustan los equivocados. JA.

Lo sé, ando de azotada. Pero todos necesitamos aventarnos al drama de cuando en cuando y para mí, hoy fue ese día. Tal vez sean las hormonas, el avecinamiento del onomástico ó simplemente traigo la vena atravesada, pero hoy ando con ganas de quejarme de mi vida amorosa.

Y es que sí, me da miedo no encontrarlo… pero tampoco estoy dispuesta a conformarme con quien sea. Exigencias básicas pues. Y sí, estoy dispuesta a quedarme sola, eso sí, con pequeños –o grandes- momentos de diversión/distracción de cuando en cuando… una cosa no se pelea con la otra.

Temo ser un número más del fenómeno “exitosa, pero sola”. Sí, hay crisis de pareja a nivel mundial… las mujeres no sabemos ser mujeres y los hombres no saben ser hombres. Sí, hay crisis de género, es notorio y todos hablamos al respecto. La pregunta que me asalta ¿podré ser una de las que logre encontrar el equilibrio? ¿encontraré mi lugar como mujer, pareja, profesionista, amante, madre, amiga, hermana, hija, etc? Claro, todo esto da lugar a mi tesis doctoral, que espero muy pronto comenzar… pero esa, es otra historia.

La pregunta a responder es: “¿Seré una más de la estadística o lograré marcar una diferencia?” Realmente espero ser la segunda. De lo que sí estoy segura, es que moriré intentándolo. Probando una y mil formas de cómo estar en pareja y experimentando mi ser mujer de múltiples y variadas maneras… hasta encontrar la mejor de las formas, la mía.