Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

¡Qué susto! AgoamFri, 30 Aug 2013 01:28:39 +00002412013 20, 2009

Hace poco uno de mis pacientes, terminando la consulta me dijo: “yo sé porque no tienes novio”. Yo, entré en shock y pregunté por qué –con más miedo que ganas de escuchar la respuesta-… llevo desde adolescente intentado entender el por qué y mi paciente estaba a punto de decírmelo. Imaginen el cuadro.

 

Se me queda viendo y me dice: “Asustas”. Acto seguido, mi cabeza no dejaba de decir cosas como “obvio, siempre lo he sabido, todos me lo dicen desde que soy chavita… soy muy ruda, demasiado directa, no me dejo conquistar, la más intensa de mi edad y me encanta tener la razón”.

 

Así habrá sido mi cara –entre triste y “ya lo sabía”- que decidió volver a decir: “Asustas… ¡y mucho! ¡Estás bien chida! Si fuera soltero y tu no fueras mi terapeuta, no me atrevería a invitarte a salir… me daría miedo no dar el ancho. Estás increíble”.

 

Imaginarán mi cara de sorpresa… vi venir cualquier cosa, ¡menos eso! Siempre creí que asustaba por todo lo contrario, que alguien me dijera que asusto por chida es una nueva opción y a decir verdad ¡hasta me gusta!

 

La experiencia me vino como anillo al dedo, dado que es algo en lo que he trabajado mucho. Ya saben, todo este rollo terapéutico de sentirme valiosa y estar en paz con que el hecho de que llegue una pareja no depende de mí… qué hacer cuando llegue, sí.

 

Estoy en una etapa divertida… sobre todo en el tema pareja. Siempre he sido muy curiosa y con un espíritu de científica investigadora muy sui generis que me ha llevado a experimentar y poner a prueba todo lo que le digo a mis pacientes –por ejemplo- en la búsqueda de aquel… les puedo decir todo lo que NO funciona en pareja, comprobado por una humilde servidora.

 

Y es que sí, soy intensa, apasionada, divertida, comprometida, ñoña, cinéfila, lectora, junkie de todo lo relacionado con el mundo de las terapias y el desarrollo humano, amante de la cocina, clavada con las emociones y en la búsqueda –a veces un tanto obsesiva- de ser mi mejor versión día con día. Hoy, además, orgullosa de quién soy y de todo lo que he logrado.  ¡Échense este paquetito!

 

Como alguna vez me dijo un amigo… “eres una mujer de alto mantenimiento” y sí, tal vez lo soy… pero creo que lo valgo. En paz con mi proceso y contenta con los resultados. Si llega, bienvenido; sino, nada pierdo con intentarlo.

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Carta al patrón de mi vida JunpmTue, 11 Jun 2013 23:03:02 +00001612013 20, 2009

A quien corresponda:

No sé cómo acercarme a tí sin que te espantes y salgas corriendo. Lo he intentado de diferentes maneras… unas con más éxito que otras.

No entiendo qué pasa. Sé que te gusto, me lo has dicho y lo siento cada que estamos juntos, sólo no te animas a dar el paso.

Se que te asusto, pero no se como ser toda la que soy y al mismo tiempo, hacerte sentir seguro. Me encanta ponerte nervioso, si te sirve de consuelo ¡yo estoy igual! Nuestra manera de manejar los nervios, diametralmente opuesta. Yo me aviento por más -cuando menos eso creo-, tu te haces chiquito o te engrandeces de tal forma que es imposible seguirte el paso.

Eres el hombre que SIEMPRE escojo, una y otra vez. Cambias de nombre, pero no de personalidad. Encantador, inteligente, con gran sentido del humor, workaholic, coqueto, divertido, de buen corazón y con un miedo terrible a la vida -lo tengas claro o no-.

Tu interacción conmigo, siempre la misma: “Me gustas, pero no. Me encantas, pero no me puedo dar el lujo de enamorarme de tí. Eres increíble, sólo no estoy listo para tí. No eres tú, soy yo.”

En gran parte me he vuelto una experta en pareja, por tí. En principio, por tratar de entenderte, al final entendí que siempre tiene que ver conmigo y no contigo. Sigo buscando, sigo probando, -a veces- te sigo llorando y otras – muchas- me divierto conociéndote y conociéndome. Bien dicen por ahí: “disfruta del equivocado en lo que llega el indicado”.

Desconozco sí existe tal cosa como “indicado”, pero sí sé que hago todo lo que está en mis manos por pasármela bien, no tomármelo tan en serio y hacer las cosas lo mejor que puedo. Recuerdo la frase que -invariablemente- le digo a mis pacientes: “Que una pareja llegue no depende de tí. Qué hacer cuando llega, sí”. Lo mismo me digo a mí misma. Veremos.

Lo único que sí tengo claro es que nunca me quedo con las ganas de hacer algo. Si he aprendido algo en pareja es: nunca te quedes con el “que hubiera pasado si…” Mejor ve y hazlo.

Me podrán acusar de muchas cosas el día que me muera… ¡pero nunca de no haber vivido! Eres mi 6 ala 7 -como te digo de cariño-, y sólo me queda agradecerte. Todos los días aprendo algo de mi, gracias a tí. Seguro nos seguiremos topando en la vida. Gracias.

 

La llegada de los 30 MayamFri, 17 May 2013 01:21:59 +00001362013 20, 2009

¿Algún día encontraré a alguien con quien compartir-me? ¡La pregunta del millón de dólares! Todos mis amigos –que por supuesto me quieren- opinan que sí… yo no estoy tan segura. Como les digo a algunos de mis pacientes… “Llevas X cantidad de años sin poder… ¿qué te hace pensar que vas a poder?” Es una intervención terapéutica, sirve para llevarlos a aceptar el estar solos, para así, poder estar en pareja.

Es un ganar-ganar. Si realmente aceptas y abrazas la idea de estar sola y  no encontrar a nadie, estarás tranquila y en paz, llegue o no llegue aquel. Dejas de buscar y te dedicas a disfrutar de todos los equivocados… porque sabes que el indicado no existe; lo cual –paradójicamente- hace más fácil el arrivo del susodicho en cuestión. Te relajas y eso hace que las cosas fluyan, sin presión… sólo por diversión. No hay expectativa, no esperas que nada ocurra.

Ahí está el quid del asunto… cuando se trata de pareja, me lo tomo demasiado en serio. Trabajo día a día para relajarme y divertirme en la búsqueda del buen hombre que quiera estar conmigo –y yo con él-… pero nomás no lo he logrado. Bueno, tengo mis momentos de iluminación. Me pongo en paz con el tema y luego se me va la paz; es un juego de estira y afloje.

Probablemente ando intenseando porque ya se acerca mi cumpleaños número 30 y mal que bien, hay ciertas expectativas con respecto a esta edad que no estoy logrando cumplir.

Me encanta mi vida, lo cual –en ocasiones- me da un poco (o un mucho) de culpa. Me duele darme cuenta que mucha gente a mi alrededor no disfruta su vida ni está contenta –como yo- con la mía. El único pelo en la sopa… ¡no tengo pareja! ¿Existen hombres que me gusten? ¡Varios! Ese nunca ha sido el problema… el problema es que me gustan los equivocados. JA.

Lo sé, ando de azotada. Pero todos necesitamos aventarnos al drama de cuando en cuando y para mí, hoy fue ese día. Tal vez sean las hormonas, el avecinamiento del onomástico ó simplemente traigo la vena atravesada, pero hoy ando con ganas de quejarme de mi vida amorosa.

Y es que sí, me da miedo no encontrarlo… pero tampoco estoy dispuesta a conformarme con quien sea. Exigencias básicas pues. Y sí, estoy dispuesta a quedarme sola, eso sí, con pequeños –o grandes- momentos de diversión/distracción de cuando en cuando… una cosa no se pelea con la otra.

Temo ser un número más del fenómeno “exitosa, pero sola”. Sí, hay crisis de pareja a nivel mundial… las mujeres no sabemos ser mujeres y los hombres no saben ser hombres. Sí, hay crisis de género, es notorio y todos hablamos al respecto. La pregunta que me asalta ¿podré ser una de las que logre encontrar el equilibrio? ¿encontraré mi lugar como mujer, pareja, profesionista, amante, madre, amiga, hermana, hija, etc? Claro, todo esto da lugar a mi tesis doctoral, que espero muy pronto comenzar… pero esa, es otra historia.

La pregunta a responder es: “¿Seré una más de la estadística o lograré marcar una diferencia?” Realmente espero ser la segunda. De lo que sí estoy segura, es que moriré intentándolo. Probando una y mil formas de cómo estar en pareja y experimentando mi ser mujer de múltiples y variadas maneras… hasta encontrar la mejor de las formas, la mía.

 

Mis dos amores EneamThu, 24 Jan 2013 11:47:18 +0000232013 20, 2009

Hoy, mientras veía unas fotos,  me dí cuenta que no les he escrito una carta para decirles lo importantes que son en mi vida. Francesca y Alessandra, son los dos regalos más grandes que la vida (a través de sus papás) me ha dado.

Sé que no soy la tía más paciente, pero desde mi impaciencia y a mi forma -la única que tengo-, les ofrezco todo lo que tengo y todo lo que soy.

Verlas crecer ha sido mágico. Es increíble como dos personitas tan diferentes entre sí, me recuerdan tanto a mí misma. A veces me dan ganas de cuidarlas y protegerlas del mundo, pero esa es una batalla que les toca a ustedes y en la cual yo siempre estaré detrás, para empujarlas e impulsarlas a seguir viviendo intensamente.
Cuando se caigan, pueden contar conmigo. Yo estaré aquí para ayudarlas a levantarse y curarles las heridas. Conmigo se vale llorar, reîr, hacer berrinche, patalear, estar tristes, tener miedo, alegría, etc. Lo peor que puede pasar es que yo tampoco sepa qué hacer y juntas descubramos el mejor de los caminos.

Fran, ya eres toda una niña grande. la primera, la que ha cargado con expectativas de todos nosotros, siempre tan perfecta. Mi vida, la vida es imperfecta y te amamos con todo y tus grandes imperfecciones. Eres adorable así como eres, se vale equivocarse… de eso se trata la vida. Se vale tener miedo -aunque te molestemos de un hilo-. No hay ser más valiente que aquel que se muere de miedo y abrazándolo se avienta a la vida. Tú eres de esas, mi pequeña valiente.

Ale, mi niña ruda. Eres toda dulzura y toda hiel. Tú, ante la duda, te enojas y te le vas encima a quien se te ponga enfrente. Mi pequeña bravucona… no te tienes que defender del mundo. Tu sonrisa cautiva a cualquiera, esa carita de pícara enamora a quien sea.

Mis niñas , las amo con todo mi corazón. Las palabras se quedan muy cortas cuando intento expresar todo lo que significan en mi vida.

Sepan que estoy aquí para ustedes. Sus papás están para educarlas y amarlas incondicionalmente. La ventaja de ser tía, es que a mí sólo me toca amarlas incondicionalmente y apapacharlas cuando se enojen con sus papás 😉

Con todo mi amor,

Su tía Ale ❤Imagen

 

Carta al hombre perfecto EneamMon, 21 Jan 2013 00:08:46 +0000202013 20, 2009

Es curioso. Extraño tenerte y nunca has sido mío. Existes en mis sueños y sin embargo, te anhelo, sueño contigo.

Me encanta pensar que algún día llegarás. Amo las largas pláticas que mantenemos…aunque sea sólo en mi imaginación.

Desde niña te busco, te escribo, me confieso contigo. Eres el que sabe mis más obscuros secretos y mis más sublimes deseos. Nadie me conoce como tú.

A veces creo que voy a perder la razón por creer que algún día llegarás. Me gusta imaginar mi vida contigo. Tú siempre sabes qué hacer. A tu lado me siento segura, protegida, escuchada…contenida.

He encontrado vestigios de tí en varios de los hombres con los que he estado… señales de tu existencia.

Sé que tienes que morir, pero no sé si estoy lista para dejarte ir. Has sido mi gran compañero. Eres el único que ha estado conmigo en todo momento. Es una historia larga. Sé que estás agonizando…te he visto morir día con día. Pero, supongo, me da mucho miedo quedarme sola…aunque, si lo pienso, he podido con peores cosas.

Creo que es momento de entregarme a mi destino, cualquiera que sea. Es hora de dejarte ir.

Tú, no existes. Yo te creé. Y es momento de soltarte. Me ayudaste, me cuidaste y me protegiste del mundo real… mientras yo no pude. Llegó el día de enterrarte y junto contigo, las expectativas y las creencias acerca de tí. Fue lindo, mientras funcionó. Hoy, puedo con el mundo real. Aunque duele y hoy estoy de luto… no puedo más que decir: ¡Gracias!

 

enero 2013 EnepmSun, 20 Jan 2013 23:54:02 +0000192013 20, 2009

Han pasado tantas cosas y apenas van 15 días de este nuevo año…nuevo ciclo…nuevas experiencias…nuevos amores…nuevos proyectos…
y con todo lo nuevo, el recordatorio de todo lo viejo. Viejos hábitos…viejos amores…viejos recuerdos.

No sé por qué, pero enero me resulta sumamente melancólico. Supongo que porque no puedo evitar hacer el recuento de los daños, el balance anual. Llega la revisión de propósitos pasados, de expectativas que yo misma puse sobre mí y que no he cumplido.
No me puedo quejar -aunque me encante hacerlo-. Este año ha empezado con muchas sorpresas, unas muy lindas y otras, no tanto.

Ni siquiera me puedo –ni quiero- imaginar lo que me depara el resto del año. 2013 es un año importante -como todos-, pero con ese simbolismo especial por estar próxima al tercer piso. Sí, a mitad de este año, cumpliré 30 y tengo tantos sueños y expectativas puestas en esa edad… ¡y tanto miedo de no llegar a cumplirlas! No temo desilusionar a nadie, excepto a mí misma… con eso es decir bastante.

He aprendido a “traicionar” los deseos de los demás con respecto a mi vida, pero los míos no. Y es que, no necesito juez más severo que el que llevo dentro de mí. Una constante sensación de no estar haciendo lo suficiente por mí, por mi familia, por mis amigos, por mis pacientes, por el mundo. Siempre siento que podría hacer mucho más de lo que hago.

He aprendido a convivir con mi juez interno y aunque, en muchas ocasiones -cada vez más- logramos llegar a acuerdos que nos funcionen a ambos sin que ninguno de los dos sufra… a veces, no lo logramos.

Constantemente me pregunto cómo vive la gente…sentirán igual que yo…pensarán igual que yo…verán el mundo como yo…tendrán anhelos parecidos a los míos. La gran mayoría de las veces creo que sí; aunque otras, me siento irremediablemente incomprendida.

 

Duele verte SeppmThu, 13 Sep 2012 18:34:48 +00002562012 20, 2009

Me duele verte desperdiciar tu vida como si fuera cualquier cosa, como si realmente no supieras el valor que tiene. El valor que tienes para el mundo, para nosotros, la gente que te queremos.

Me duele sentirte cada día más hundido en tu propia basura emocional, con la cabeza metida en el culo. Me duele sentir que lo sabes y que no tengas el valor para hacer algo al respecto, que tu miedo te paralice a niveles insospechados.

Me duele que tu lugar “seguro” sea tan obscuro y solitario; tan triste, tan lleno de dolor y de soledad. Siempre aparentando ser lo que no eres, con miedo de mostrarte por miedo a que te corten la cabeza.

Me duele ver cómo dejas ir a la gente de tu vida; a la gente que realmente te ama y está dispuesta a estar contigo en las buenas y en las malas; que te acepta incondicionalmente y que está ahí para acompañarte en ese viaje a tu propio infierno. Un viaje doloroso, pero en tu caso, necesario y urgente.

Me duele que te conformes con un amor que no es para ti, que ni siquiera sabría si llamarlo amor. Hay una mujer maravillosa para ti –estoy segura-, si estás dispuesto a tomar cartas en el asunto y dar el salto al abismo de la vulnerabilidad y la incertidumbre. Duele ver cómo te apagas cuando estás con ella, sabiendo que no es para ti… no hay que ser un genio para saber que esa relación no va a ningún lado, no te llena en lo más mínimo, no mueve nada adentro de ti, no despierta media chispa de pasión. Duele verte caminando entre los vivos, sabiendo que queda poco de eso en ti.

Sí, yo estoy contigo, hasta el final –si me preguntas ahorita-. Diría un amigo: “Estoy contigo por esos 5 minutos al año en los que me muestras al verdadero hombre que eres. Por esos 5 minutos en los que realmente me puedo conectar contigo y sentirte. Esos 5 minutos hacen que valga la pena la espera”.

Duele verte no pedir ayuda y sentir que todo lo que podría hacer por ti no sirve de nada, porque tú no quieres. Me duele tu dolor, pero me duele más tu apatía sabiendo el extraordinario ser humano que eres y lo mucho que tienes para ofrecernos.

Todos se quejan de ti, todos los que tienen el valor de decir lo que creen y lo que ven. Nadie te lo dice. Yo, te lo digo veladamente, tengo miedo de perderte. Siento que si te confrontara crudamente, te perdería para siempre. Tengo miedo de dejarte solo y sentir que –tal vez- no lo intenté lo suficiente; que –tal vez- debí haber aguantado más; que –tal vez- sólo necesitabas un pequeño empujón más…

La vida duele, pero vale la pena intentarlo. No importa si vives o mueres ó si pretender hacer como que vives, yo aquí estoy para apoyarte y escucharte. Confío en que en algún momento te darás cuenta y decidirás hacer algo al respecto… la esperanza, es lo último que se pierde y yo, estoy llena de esperanza.