Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Ríndete! JunamFri, 11 Jun 2010 07:15:55 +00001612010 20, 2009

Rendirse es una palabra que no está en mi vocabulario… primero me matas, antes de rendirme ante algo o alguien; pero y qué tal si estoy sumamente equivocada y rendirme es la única forma de aceptar un hecho, para así poderlo cambiar –o no-.

Todo esto viene a colación, porque la semana pasada –un amigo-, me tomó unas fotos desnuda, para un proyecto que se llama W.O.M.A.N.

Estaba muy emocionada y al mismo tiempo, muy nerviosa por la sesión. Pensé que me iba a ser muy difícil, pero para sorpresa mía, fue mucho más fácil de lo creí… lo complicado vino después; ¡las fotos!

No tienen la más remota idea de cómo me sentí cuando vi las fotos por primera vez… ¡sentí que el mundo se me caía a pedazos! Me recriminé una y otra vez… ¡Claro, estás gorda… te ves terrible! Een qué estabas pensando cuando aceptaste participar en el proyecto??? Una y otra vez… una y otra vez… era lo único que podía pasar por mi cabeza.

Nunca pensé sentirme así… he trabajado mucho para poder aceptarme así como estoy y creí que estaba lista, pero no. Nada más alejado de la realidad.

En terapia -y fuera de esta- lloré muchísimo; estaba enojada conmigo; con mi propio proceso personal; con la sociedad que nos “exige” un canon estético determinado y el cual me reuso a cumplir; con la moda, porque nada me acomoda… en fin, con el o la que se me pusiera enfrente. No sabía qué hacer con TODO lo que se me había removido al ver las fotos… fue revivir una herida que creí, ya tenía muy superada. Pensaba… ¡Por Dios… soy sexóloga! ¿No se supone que a mí estas cosas del canon estético no me influyen? ¡Todos los cuerpos son lindos, aún con sus kilitos de más!

Claro, todo eso lo creo y lo puedo ver… ¡en los demás! De verdad creo que todos los cuerpos son lindos y si en esas fotos saliera alguien más… seguro diría; “Ay, pero qué valiente mujer… qué atrevida y qué emoción que disfrute de su cuerpo y lo pueda mostrar al mundo… ¡así como está!”

El problema es que no era cualquier otra mujer…¡fui yo la que se aventuró a mostrarse al mundo… tal y como soy y estoy. La verdad, no me gustó el resultado… cuando menos no en ese momento.

Hoy, que han pasado algunos días… ya estoy más tranquila. Puedo valorar y abrazar mi decisión y mi fortaleza de mostrarme y por qué no… rendirme ante el hecho evidente: estoy gorda y está bien. Así estoy ahorita y es justo y necesario que me deje de pelear con esto… es una batalla agotadora y que he intentado ganar desde los 9 años; estoy a punto de cumplir 27. Siento que llegó el momento de rendirme… de entregar las armas y abrazar a mi cuerpo así como está. Quién sabe, tal vez al rendirme y soltarlo… lo pueda cambiar –tal vez no-.

Les comparto uno de mis mayores logros y pasos en la conquista de mi autoestima corporal… espero que la disfruten tanto yo.

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