Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Podcast “El Ajo”… fantasías sexuales FebpmThu, 24 Feb 2011 17:55:58 +0000542011 20, 2009

Para todos los que no me pudieron escuchar, en vivo, el día de ayer… aquí les dejo el link del podcast. Espero lo disfruten muchísimo -tanto o más que yo-.

Fantasías sexuales… \”El Ajo\” miércoles 23 febrero 2011

Escúchenlo y si se animan, déjenme saber su opinión…

 

Mi primera vez FebpmMon, 21 Feb 2011 18:49:51 +0000512011 20, 2009

Filed under: escritos de ayer y hoy — Alessia Di Bari @ 6:49 PM
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Bien dicen que para todo hay una primera vez; pues bien, estoy emocionada, es la primera vez que alguien me pide –bueno, me insinúa- que se casaría conmigo.

Hoy me llegó el siguiente correo, el cual –dicho sea de paso- se agradece infinitamente:

 

“Hola bella. Primero que todo,  quiero felicitarte, eres una excelente profesional y se ve que sabes de la materia. Si estuviese en México te propondría matrimonio.

Saludos desde Venezuela.”

 

Ay, ¡pero qué mal que no viva en México! Ni hablar, de cualquier forma, la intención es lo que cuenta.

Este, son el tipo de mensajes que la hacen feliz a una, que no la dejan perder la esperanza de que algún día…

 

 

Podcast “El Ajo”… sexo anal

Filed under: Promoción personal — Alessia Di Bari @ 10:37 AM
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Para todos los que no me pudieron escuchar, en vivo, el viernes pasado… aquí les dejo el link del podcast. Espero lo disfruten muchísimo -tanto o más que yo-.

Sexo Anal… programa \”El Ajo\” viernes 18 febrero 2011

Escúchenlo y si se animan, déjenme saber su opinión…

 

Un 14 de febrero diferente FebpmTue, 15 Feb 2011 23:37:40 +0000452011 20, 2009

Ayer, contrario a mis fatalistas predicciones, me la pasé MUY bien. Fui a la cineteca con dos de mis mejores amigos; una, mi mejor amiga desde primero de primaria; el otro, uno de los mejores descubrimientos de mi maestría… no sé qué habría sido de mi, sin él, en ese segundo año… en fin.

Me sacaron a orear, nos echamos el maratón de Cronenberg… MUY recomendable, si me preguntan a mí. Uno de mis sueños hechos realidad: ver ”Crash” (extraños placeres, en español) proyectada en una pantalla de cine. ¡Qué deleite!

He de confesar que me la pasé muy bien, en gran compañía, grandes películas, un día lleno de amor fraternal y obscuros deseos –estos últimos patrocinados por el buen David Cronenberg-.

Todo esto venía al caso, porque recién llegué al sitio de encuentro –la cineteca- me senté en una banca a esperar a mi amigo. Me puse cómoda, saque mi libro –el de turno- y me dispuse a leer mientras esperaba; sólo para sorprenderme al ser abordada por un policía, con el cual sostuve una conversación similar a la siguiente:

Poli

-con actitud un tanto prepotente-

¿Se puede sentar bien?

Yo

–con la misma actitud del poli en cuestión-

Defíname “bien”

Poli

–visiblemente molesto-

Pues como señorita

Yo

– en tono burlón y sarcástico-

¿Como señorita? 1. Ya no soy señorita, así que empezamos mal; le debo el sentado correspondiente. 2. En el supuesto que le quisiera hacer caso ¿cómo se sienta una señorita?

Poli

–claramente destanteado, aunque enojado con la respuesta-

Pues cómo va a ser… con las piernas cruzadas y la espalda erguida

Yo

–indignada, enojada y burlona-

JAJAJA ¿dónde leyó eso poli? Dígame en qué ley y/o reglamento está escrito que me tengo que sentar de esa forma. No estoy yendo en contra de la moral y las buenas costumbres de los mexicanos… no estoy mostrando nada, ni escote traigo; es más, ¡ni siquiera se me ven lo calzones!

Poli

– desconcertado – No atinó  a decir palabra

Yo

– después de ver la reacción del policía, hasta risa me dio y fue justo cuando decidí cerrar con broche de oro-. Me le quedé viendo fijamente, me hice la ofendida-

Ah, ¡claro! Es porque estoy gorda ¿verdad? ¡ Acéptelo! Por eso vino conmigo, ¿no? En cambio, a la mujer de allá no le dijo nada y no está sentada como señorita –según sus parámetros-. Pero eso va en contra de los derechos humanos, eso poli es discriminar. ¿Cree que por qué estoy gorda no me voy a defender? Pues está usted ¡muy equivocado! Pero vamos, dígamelo de frente… tuvo el valor de venir hasta acá, ¿no? Tenga el valor de decírmelo en la cara.

Poli

– apenadísimo, sin poderme mantener la mirada y sin saber qué hacer-

No señorita, en ningún momento fue mi intención. ¡Discúlpeme! Siéntese como quiera, perdón…

No tengo idea cómo logré contener la risa tanto tiempo. Aunque en un principio sí me molestó, después la que se terminó aprovechando de la situación para llevar a cabo su tarea, fui yo.

Necesitaba saber qué se sentía auto-burlarme de esa forma; hacer explícito lo que tantas veces he pensado –ridículamente-. Decirme gorda a mí misma y además utilizarlo como lo utilicé… es difícil de explicar, pero me sentí ¡tan bien después de hacerlo!

Ok, sí, tal vez estoy medio loca y soy algo estrafalaria… pero ¡qué bien me caigo!

 

La Gorda

El domingo, mis amigos me dijeron: tu problema es que te esfuerzas demasiado en demostrar cómo NO te importa estar gorda y lo único que logras es poner TODA tu energía y atención –y por lo tanto- la de la gente, en tu gordura… y con esto, logras justo el efecto contrario al que estás buscando.

Esto que les estoy platicando ya es el resumen de una intervención de horas, donde tuve a cuatro pacientes, amorosos y maravillosos terapeutas ayudándome a salir de mi cajita para poder pensar afuera de esta y entonces sí, abrir mis posibilidades… que hasta ese momento se reducían a hacer dieta y/o ejercicio.

Finalmente, di con la actitud y el acto específico a realizar. Actitud: burlarme de mí, evidenciar lo evidente. El acto: meterme a clases de stand up comedy y realizar uno. Mi tema: evidentemente, mi gordura.

Es curioso, hasta hace 2 días me le hubiera ido a golpes –físicos y/o verbales-  a cualquiera que se atreviera a siquiera insinuarme un… gorda. Hoy, les quité el candado a mis amigos y es más, les pedí que me burlaran; tienen todo mi permiso.

Con cada gorda se me escurre una lágrima y el dolor sale a la superficie; pero, al mismo tiempo, siento cómo una herida empieza a sanar.

Sé que muchos no entienden el valor de lo que estoy haciendo… como pocas veces, hoy eso, tampoco me importa. En estos momentos, me basta con sentirme satisfecha y con una brújula –por primera vez- diferente con la cual ubicarme cada que me pierda.

Saliéndome del lugar común… duele, pero estoy convencida que vale la pena.

La GORDA.

 

Podcast “El Ajo” … límites sexuales FebpmSun, 13 Feb 2011 12:00:51 +0000432011 20, 2009

Para los que no me pudieron escuchar en vivo el viernes, aquí les dejo el link del podcast… espero lo disfruten muchísimo -tanto o más que yo-.

Límites Sexuales… programa \”El Ajo\” viernes 11 febrero 2011

Escúchenlo y si se animan, déjenme saber su opinión… ¿Cuáles son sus límites sexuales? ¿Hay algunos que no saltarías por nada del mundo… cuáles?

 

aprendiendo de límites FebpmThu, 10 Feb 2011 20:45:25 +0000402011 20, 2009

Sacando viejos escritos del tintero…

 

Qué triste es cuando las relaciones, de cualquier tipo, se terminan por un error; sobre todo cuando son de tantos años, tan llenas de historias y de amor.

Es curioso cómo la vida a ratos pareciera que nos obliga a tomar decisiones que aparentemente no queremos, pero que al momento de tomarlas nos hacen sentir mejor.

Límites, ha sido una palabra que he venido escuchando desde hace un rato, que resuena en mi interior día a día, segundo a segundo… me mantiene alerta. No sé que sea peor, muchas veces me lo he preguntado, ¿darte cuenta? o vivir en la ignorancia de tus propios y limitantes patrones.

Hay días que creo que es mejor no saber, “hacerte de la vista gorda” –como dicen por ahí-… hay días que siento que eso te permite –cuando menos a mí- vivir más tranquila. Pero hay otros días, en los que creo que lo mejor es saber y darte cuenta dónde estás, para qué estás y desde dónde estás ahí.

La cosa con esto, es que inevitablemente cuando te das cuenta de algo importante y no te gusta, el paso lógico es cambiarlo; ahí es donde la puerca tuerce el rabo. Cuando lo cambias –de la mejor manera que encuentras- todo cambia. La gente a tu alrededor cambia, habrá quien se reacomode y siga estando ahí contigo y habrá quien no y eso es muy triste.

Algo así es justo lo que me pasó. Cuando me di cuenta de un error –big mistake– que había cometido, ya era demasiado tarde, iba a traer consecuencias. Al principio no estuve dispuesta a pagar el precio de arreglarlo, pero llegó un punto en que ya no pude más y tristemente tuve que hacer algo al respecto.

De principio pensé que había salido bien, que después de todo no iba a ser tan catastrófico como lo había sospechado… tiempo después, todo se derrumbó.

Los precios de los errores siempre se pagan y en ocasiones son muy altos, pero creo que nunca tan altos como seguir ahí.

Lo único que me consuela es saber que esta vez, aunque el precio está siendo más alto de lo que me hubiera gustado, me quedó claro que – cuando menos-  ese error no lo vuelvo a cometer.

Hay juegos que no se juegan, porque siempre –en el mejor de los casos- alguien sale perdiendo. Hay juegos que se juegan solo, sin meter a terceros ni a cuartos ni a quintos… son batallas propias y hay que aprender a lucharlas solito.

En fin… ¿qué puedo decir? Estoy en aprendizaje constante.