Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Mis dos amores EneamThu, 24 Jan 2013 11:47:18 +0000232013 20, 2009

Hoy, mientras veía unas fotos,  me dí cuenta que no les he escrito una carta para decirles lo importantes que son en mi vida. Francesca y Alessandra, son los dos regalos más grandes que la vida (a través de sus papás) me ha dado.

Sé que no soy la tía más paciente, pero desde mi impaciencia y a mi forma -la única que tengo-, les ofrezco todo lo que tengo y todo lo que soy.

Verlas crecer ha sido mágico. Es increíble como dos personitas tan diferentes entre sí, me recuerdan tanto a mí misma. A veces me dan ganas de cuidarlas y protegerlas del mundo, pero esa es una batalla que les toca a ustedes y en la cual yo siempre estaré detrás, para empujarlas e impulsarlas a seguir viviendo intensamente.
Cuando se caigan, pueden contar conmigo. Yo estaré aquí para ayudarlas a levantarse y curarles las heridas. Conmigo se vale llorar, reîr, hacer berrinche, patalear, estar tristes, tener miedo, alegría, etc. Lo peor que puede pasar es que yo tampoco sepa qué hacer y juntas descubramos el mejor de los caminos.

Fran, ya eres toda una niña grande. la primera, la que ha cargado con expectativas de todos nosotros, siempre tan perfecta. Mi vida, la vida es imperfecta y te amamos con todo y tus grandes imperfecciones. Eres adorable así como eres, se vale equivocarse… de eso se trata la vida. Se vale tener miedo -aunque te molestemos de un hilo-. No hay ser más valiente que aquel que se muere de miedo y abrazándolo se avienta a la vida. Tú eres de esas, mi pequeña valiente.

Ale, mi niña ruda. Eres toda dulzura y toda hiel. Tú, ante la duda, te enojas y te le vas encima a quien se te ponga enfrente. Mi pequeña bravucona… no te tienes que defender del mundo. Tu sonrisa cautiva a cualquiera, esa carita de pícara enamora a quien sea.

Mis niñas , las amo con todo mi corazón. Las palabras se quedan muy cortas cuando intento expresar todo lo que significan en mi vida.

Sepan que estoy aquí para ustedes. Sus papás están para educarlas y amarlas incondicionalmente. La ventaja de ser tía, es que a mí sólo me toca amarlas incondicionalmente y apapacharlas cuando se enojen con sus papás 😉

Con todo mi amor,

Su tía Ale ❤Imagen

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Carta al hombre perfecto EneamMon, 21 Jan 2013 00:08:46 +0000202013 20, 2009

Es curioso. Extraño tenerte y nunca has sido mío. Existes en mis sueños y sin embargo, te anhelo, sueño contigo.

Me encanta pensar que algún día llegarás. Amo las largas pláticas que mantenemos…aunque sea sólo en mi imaginación.

Desde niña te busco, te escribo, me confieso contigo. Eres el que sabe mis más obscuros secretos y mis más sublimes deseos. Nadie me conoce como tú.

A veces creo que voy a perder la razón por creer que algún día llegarás. Me gusta imaginar mi vida contigo. Tú siempre sabes qué hacer. A tu lado me siento segura, protegida, escuchada…contenida.

He encontrado vestigios de tí en varios de los hombres con los que he estado… señales de tu existencia.

Sé que tienes que morir, pero no sé si estoy lista para dejarte ir. Has sido mi gran compañero. Eres el único que ha estado conmigo en todo momento. Es una historia larga. Sé que estás agonizando…te he visto morir día con día. Pero, supongo, me da mucho miedo quedarme sola…aunque, si lo pienso, he podido con peores cosas.

Creo que es momento de entregarme a mi destino, cualquiera que sea. Es hora de dejarte ir.

Tú, no existes. Yo te creé. Y es momento de soltarte. Me ayudaste, me cuidaste y me protegiste del mundo real… mientras yo no pude. Llegó el día de enterrarte y junto contigo, las expectativas y las creencias acerca de tí. Fue lindo, mientras funcionó. Hoy, puedo con el mundo real. Aunque duele y hoy estoy de luto… no puedo más que decir: ¡Gracias!

 

enero 2013 EnepmSun, 20 Jan 2013 23:54:02 +0000192013 20, 2009

Han pasado tantas cosas y apenas van 15 días de este nuevo año…nuevo ciclo…nuevas experiencias…nuevos amores…nuevos proyectos…
y con todo lo nuevo, el recordatorio de todo lo viejo. Viejos hábitos…viejos amores…viejos recuerdos.

No sé por qué, pero enero me resulta sumamente melancólico. Supongo que porque no puedo evitar hacer el recuento de los daños, el balance anual. Llega la revisión de propósitos pasados, de expectativas que yo misma puse sobre mí y que no he cumplido.
No me puedo quejar -aunque me encante hacerlo-. Este año ha empezado con muchas sorpresas, unas muy lindas y otras, no tanto.

Ni siquiera me puedo –ni quiero- imaginar lo que me depara el resto del año. 2013 es un año importante -como todos-, pero con ese simbolismo especial por estar próxima al tercer piso. Sí, a mitad de este año, cumpliré 30 y tengo tantos sueños y expectativas puestas en esa edad… ¡y tanto miedo de no llegar a cumplirlas! No temo desilusionar a nadie, excepto a mí misma… con eso es decir bastante.

He aprendido a “traicionar” los deseos de los demás con respecto a mi vida, pero los míos no. Y es que, no necesito juez más severo que el que llevo dentro de mí. Una constante sensación de no estar haciendo lo suficiente por mí, por mi familia, por mis amigos, por mis pacientes, por el mundo. Siempre siento que podría hacer mucho más de lo que hago.

He aprendido a convivir con mi juez interno y aunque, en muchas ocasiones -cada vez más- logramos llegar a acuerdos que nos funcionen a ambos sin que ninguno de los dos sufra… a veces, no lo logramos.

Constantemente me pregunto cómo vive la gente…sentirán igual que yo…pensarán igual que yo…verán el mundo como yo…tendrán anhelos parecidos a los míos. La gran mayoría de las veces creo que sí; aunque otras, me siento irremediablemente incomprendida.