Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Reflexiones de un día lluvioso AgoamMon, 31 Aug 2009 01:47:49 +00002422009 20, 2009

Ha sido un fin de semana ajetreado, entre las cosas que hice, estuvo acompañar a una de mis mejores amigas a Pachuca a recoger unas cosas y pues ya que andábamos por ahí fuimos a conocer Real del Monte. Me gustó mucho, me lo imaginaba diferente, pero superó mis expectativas. Me hubiera gustado quedarme más tiempo ahí, es como para quedarte el fin de semana completo y disfrutar del pueblito; por algo forma parte del recorrido de los “Pueblos Mágicos” de México… vale la pena.

 

De regreso nos tocó una lluvia infernal y –como mujer prudente que soy- venía manejando a 20 km/hr. En el camino, no sé ni cómo, se nos ocurrió empezar a repasar nuestros conceptos de geografía… ¡pésima opción! Creo que tendré que meterme a un curso intensivo, o sea estoy en el mismísimo hoyo.

Yo me quejaba de los extranjeros –específicamente alguno que otro italiano que me topé en el camino- que no sabían dónde está México y ahora debo confesar –con vergüenza- que si me encuentro a alguien de Bahréin me quedaría igual que los anteriormente mencionados.

Me sentí mal conmigo misma por no tener la más remota idea, ya no digamos de la historia, pero cuando menos de su ubicación geográfica. Creo que es algo de respeto –y reconocimiento- básico hacia la existencia del prójimo.

 

Pero no nos vayamos tan lejos, no lográbamos acordarnos de todos los países de América –continente en el que vivimos-, ahí sí ya mejor nos echamos a reír –para no llorar- y decíamos: “No puede ser, nos los tenemos que saber. A ver, probemos por orden alfabético” Así nos pasamos TODO el camino de regreso, dándonos cuenta de nuestra GRANDISIMA ignorancia.

 

Mejor ni les cuento cuando intentamos decir los países con sus respectivas capitales ¡fue el acabose! Verdaderamente no sé cómo fue que me saqué 10 en geografía, ¡no doy una! Si estuviera jugando maratón, seguro arrasaba la ignorancia… que pena.

 

Como se podrán imaginar, llegamos a revisar un mapamundi, cuando menos para darle una repasada y refrescar un poco la memoria. Creo que a partir de mañana empezaré –de nueva cuenta- a repasar (porque se supone que ya los estudié) todos los países del mundo, con sus respectivas capitales. No sé porque me importa…pero me importa –y mucho-, así que haré algo al respecto.

 

Para los que se quedaron con la duda, Bahréin está en Asia y su capital es Manama.

 

La visitante incómoda AgopmFri, 28 Aug 2009 14:03:31 +00002392009 20, 2009

Echada en mi cama, con dolor de cintura, ovarios, reuma en la pierna derecha y demás fechorías que hace mi menstruación cuando llega.

 

No siempre me duele tanto ni me da tantas molestias, pero esta vez decidió vengarse por las pasadas que no había hecho ruido.

 

No puedo evitar preguntarme si tiene algo que ver con mi sexualidad… ¿Será acaso que hay algo de ella que todavía me duele y trata de darse a notar? ¿Será por no tener pareja y  me está afectando más de lo que me gustaría aceptar? O, será simplemente que en esta ocasión se hincharon de más –los ovarios- por los quistes y es algo meramente físico (que me cuesta trabajo creer porque creo que siempre hay algún tipo de conexión entre lo físico y lo emocional).

 

Pues será el sereno”, pero me duele y tengo ganas de estar en mi camita con algo caliente encima de la panza y si pudiera haber alguien consintiéndome, estaría todavía mejor. Tal vez sean sólo ganas de apapacho.

 

No sé ni por qué estoy hablando de esto, probablemente por las pastillas que me tomé hace unos momentos que me tienen toda atontada y que lo peor es que ni me terminan de noquear ni me quitan el dolor por completo.

 

Hagan sus apuestas… ¿Qué creen que llegue primero? ¿Quién vota por la noqueada? ¿Quién por la abolición del dolor?

 

ruido AgopmWed, 26 Aug 2009 23:35:00 +00002372009 20, 2009

Sentada enfrente de mi computadora sin saber qué escribir y no por falta de temas, sino por exceso. Tengo tantas cosas adentro de esa bóveda sagrada – mi cerebro- que no logro enfocarme en una.

 

Para variar – como ya se ha venido haciendo costumbre de unos meses para acá – tengo insomnio. Creo que por eso he sido tan constante con el blog, no tengo nada mejor que hacer en las noches. Además, desde que me cambié de cuarto no tengo televisión (¡cómo me quitaba el tiempo!); creo que ya no quiero –cuando menos por un buen rato- volver a ella. Por lo tanto, no tengo ningún tipo de distractor para mis pensamientos, así como llegan… se instalan. Yo creo que algo tendrán que ver con mi insomnio (y lo mejor es que todavía me lo pregunto).

 

No sé si toda la gente es así, pero mis pensamientos pueden ser algo obsesivos, simplemente se instalan – eso sí, se ponen muy cómodos- y no hay poder humano (bueno, tal vez el mío) que los saque de ahí. Lo peor es que como son muchos, ni siquiera se entiende bien lo que me quieren decir – una ya de por sí con atención dispersa – y mis pensamientos que no se ponen de acuerdo.

 

Sólo lo podría traducir como ruido. Sé que son muchos – un chingo-, pero cuando se ponen así no sé ni por donde empezar a desenmarañar la madeja y la mayoría de las veces no encuentro el principio – o el final- de ésta. Así que lo único que me ayuda a no sentir tanto ese ruido, es escribir.

 

A ratos siento que esto ni siquiera es escribir, es más bien un acto parecido al vomitar. No es casualidad que antes fuera bulímica – sólo cambió el síntoma, la necesidad es la misma-. Lo diferente: ahora se convirtió en un proceso creativo en lugar de un círculo autodestructivo.

 

Las palabras salen con fuerza, sin siquiera pensarlas… es como si de esa maraña de pensamientos, fueran saliendo –las palabras- sin pasar por la cabeza. Pareciera que al plasmar aquí todo lo que me va pasando, se va calmando ese ruido… va encontrando una salida.

 

se acabó la vacación AgopmMon, 24 Aug 2009 19:32:24 +00002352009 20, 2009

No sé exactamente sobre qué escribir, sólo sé que tengo que hacerlo. Hoy no ha sido el mejor de los días. Se acabó la vacación, estoy de regreso en el D.F. – mi casa- pero nada ha salido bien.

Desde que llegué ha sido desperfecto tras desperfecto – y como la perfecta me llaman- pues no he estado nada radiante, todo lo contrario. He echado chispas todo el día.

 

Apenas entré a mi casa, estaba todo desordenado. Intento entrar a mi cuarto y la puerta atorada, pero no sólo eso, descompuesta; no la podía abrir. Es una puerta de doble hoja, yo supongo que se salió del riel o algo parecido, pero la pregunta del millón es ¿quién fue la autora intelectual de semejante acontecimiento? Puesto que sucedió en mi ausencia, nadie sabe qué pasó – una de las desventajas de compartir departamento-. 

En fin, como pude, la abrí y cuando logré entrar, mi cuarto no estaba como lo dejé y me molestó todavía más. Además, para terminar el cuadro, hay unos muebles que están sobrando y están achocados en mi cuarto… ¡un alfiler más y me salgo yo del cuarto!

 

Traigo el coraje atravesado desde la mañana, no me lo he podido quitar con nada. Me moría de hambre, fui a comer y la comida –obviamente- me sentó pésimo. Me siento mal, tengo náusea, estoy mareada, tengo migraña y ¡no puedo cerrar la puerta de mi cuarto!

Me quiero dormir, pero no tengo sueño y no puedo dormir con la puerta abierta.

Tengo ganas de gritar, pero los gritos se ahogan en la garganta. De cualquier forma, no sirve de nada, no me va a solucionar el problema. No es como que metiéndole un grito a la puerta se compone.

 

Ya hablé para que vengan a componer la puerta, pero no pueden venir hasta el miércoles y quiero ver en cuánto me va a salir el chistecito… como si estuviera de humor para gastos inútiles.

 

En estos momentos es cuando extraño la vida que tenía antes, cuando vivía sola. Si pasaba algo, tenía claro quién había sido, sólo podía haber sido yo. En cambio ahora – con 3 pares más de manitas- pudo ser cualquiera. Una de mis roomies tiene la conciencia tranquila porque dice que ella no fue –y le creo-,  la otra no la he visto y la chava que nos ayuda con la limpieza viene mañana… ya veremos si aparece la responsable. En una de esas fue el viento, las almas en pena, algún tipo de duende travieso o la fatalidad que simplemente decidió actuar sin más ni más.

 

¡Qué poco me duró la tranquilidad de las vacaciones! Tan bien que estaba…relajadita, sonriente y feliz.

 

La eterna cumpleañera AgopmSat, 22 Aug 2009 13:00:36 +00002332009 20, 2009

Filed under: escritos de ayer y hoy — Alessia Di Bari @ 1:00 PM
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Antier fue mi cumpleaños “oficial”. A la mayoría de la gente le parece chistoso –inclusive ridículo- que festeje dos cumpleaños, pero qué le puedo hacer si la vida quiso que cumpliera dos veces en un mismo año.

 

Y no, no estoy pacheca ni nada que se le parezca. Nací un 20 de julio, pero mi acta de nacimiento dice 20 de agosto. Tal vez la vida quiso compensar los ocho prematuros meses con lo que nací y cuando menos para efectos legales compensaron el mes que me hizo falta en la panza de mi madre.

 

A decir verdad, me gusta tener dos cumpleaños, me siento especial. Creo que de alguna forma marca una diferencia y me hace particular. Se preguntarán ¿qué tiene de particular cumplir dos veces? Tal vez nada, pero a mí me da una cierta ilusión de compensación.

 

Indudablemente festejo los dos, uno más que otro. El de julio –el día que nací- es el más importante, pero igual me ofendo sino me marcan –aunque sea- para felicitarme en el de agosto. Si mi cumpleaños de julio no fue ninguna maravilla o hubo algo que no me gustó, en el de agosto me puedo reivindicar… por aquello que dicen los que saben de astrología <<a como es tu cumpleaños es tu año>>, pues yo tengo dos chances de tener un mejor año.

De hecho este año estuve muy festejada… primero festejé con una fiesta –de disfraces y todo- dos días antes de mi cumpleaños; después –el mero día- salí con mis amigas a cenar y antier festejé con mi familia en la playa y hasta soplé la velita con mi sobrina.

 

Probablemente no tenga nada de extraordinario tener dos fechas onomásticas, pero por qué no celebrarlas si la vida me premió con dos. Así que “¡gracias a la vida, que me ha dado tanto!”

 

Sí, hoy ando muy optimista. ¿Qué le puedo hacer? Tener al retoñito de mi hermana rondándome aquí todo el día no deja lugar a la amargura ni a la desesperanza. De hecho, ahora que reparo en esto, creo que por eso no he podido terminar el libro que traje para leer, es de una melancolía y tristeza como pocos y no estoy en ese mood –cuando menos por el momento-. Ya regresaré a mi casa y junto conmigo, todo el equipaje.

 

Qué linda es la vacación AgopmWed, 19 Aug 2009 18:15:39 +00002302009 20, 2009

Ha pasado tiempo desde la última vez que escribí -3 días para ser exactos-, más de lo que me hubiera gustado dejar pasar, pero esto de estar en familia es muy absorbente. Aunque no hacemos nada, además de disfrutar de la playa, del mar, del sol y de la hamaca (no estoy presumiendo, simplemente describiendo); el tiempo se esfuma sin darme cuenta.

Me la he pasado durmiendo, ni siquiera he leído el libro que traje. Según yo lo iba a leer echada en la hamaca, pero basta que asiente el cuerpecito ahí para que quede súpita en menos de 5 minutos. De normal no soy nada dormilona, de hecho continuamente me quejo de insomnio, pero seguramente son estragos de la vida citadina porque aquí mi problema ha sido el contrario. No logro estar activa, podría estar todo el día comiendo y durmiendo… durmiendo y comiendo… ah y tomando una que otra cervecita.

Como verán, mis propósitos no han sido cumplidos como se debería… ni he salido a caminar (a menos que tomemos en cuenta los 50 pasos que hago de la casa a la playa y viceversa) ni he escrito prácticamente nada desde que llegué. Pero ya regresaré a mi vida en el d.f. y todo volverá a la armónica rutinaria normalidad.

Se agradecen las vacaciones y las estoy disfrutando como nunca, pero no se crean, extraño el smog, el ruido, el caos de mi México lindo y querido y eso que no soy originaria de ahí… pero qué le puedo hacer, soy hija de la mala vida y del desorden ordenado.

Además, no sé porque, pero algo me dice que estas serán mis últimas vacaciones en un buen rato (espero que ese “algo” sea exceso de trabajo). Así que ha disfrutar se ha dicho, como bien dicen por ahí: “en el mar la vida es más sabrosa… en el mar todo es felicidad”. Todavía quedan unos días más de buena y gozosa vida.

Reportando desde el puerto de Chelem, en el estado de Yucatán (dicho sea de paso, tierra que me vio nacer).

 

Francesca… regalito del cielo. AgopmFri, 14 Aug 2009 21:03:16 +00002252009 20, 2009

Cómo se puede querer tanto a alguien que apenas conoces, me preguntaba hace unos momentos a mí misma. Y es que cada que veo a mi sobrina –quien está próxima a su primer año de vida- me asalta la misma duda.

No me termino de explicar cómo ni por qué, pero me tiene robado el corazón desde antes de llegar a este mundo.

 

Me acuerdo cuando mi hermana y mi cuñado la buscaban; me acuerdo el diciembre que apareció. Nos dieron la sorpresa de que ya venía en camino, la semillita ya estaba creciendo en las entrañas de Giova –mi hermana-.

Los nueve meses de espera, esa espera que me parecía infinita. Todos los preparativos para su llegada; las fiestas que hicimos en su honor –desde antes que naciera-, el cuarto que le prepararon sus papás y la emoción con que las dos familias la esperábamos.

Los casi tres días que su mamá estuvo en el hospital en labor de parto para que finalmente el doctor decidiera que sería cesárea y viera la luz por primera vez el 31 de agosto de 2008 alrededor de las nueve y media de la mañana.

 

Recuerdo que fue mi mamá quien me dio la noticia y me pasó al costo todo lo ocurrido. Estábamos desperdigados por toda la república… ellos en San Diego (por aquello de que lo mejor que tiene Tijuana es San Diego…o eso dicen), la nonna (mi abuela) y yo en el D.F., mi hermano en Mérida y mi papá en Villahermosa; pero nada de esto fue impedimento para darnos la noticia los unos a los otros. Finalmente, la espera había concluido y una nueva integrante había llegado a la familia.

Un pedacito de carne con vida propia llegó y yo no podía parar de llorar cuando me dieron la noticia… “¡Ya eres tía!” No entendía exactamente lo que pasaba por mi cuerpo, por mi mente, pero me gustaba.

Es algo único ver cómo va descubriendo el mundo, cómo día a día crece a pasos agigantados, dejándonos a todos boquiabiertos con cada movimiento que hace o deja de hacer.

 

Hoy, Fran (mi sobrina) vuelve a hacer de las suyas… unir a toda la familia para pasar unas vacaciones todos juntos; hasta los bisabuelos vienen a visitarla.

La tengo gateando alrededor mío, risa y risa, lo que complica mi concentración para escribir y al mismo tiempo la impulsa para poder comunicar la emoción de tenerla cerca de mí.

 

No tengo la más remota idea de lo que se sienta tener un hijo, pero le agradezco a mi hermana la valentía de probarlo y dejarnos formar parte de la experiencia. ¡Magia pura!