Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Ignorancia sexual ¿qué hacer? FebamFri, 20 Feb 2009 07:29:03 +0000502009 20, 2009

Antes que nada, lo primero que las mujeres debemos saber para poder despertar de la ignorancia de cualquier tipo y con mayor razón de la sexual, es que tenemos derecho a la información; a conocer acerca de nuestra sexualidad. De hecho, tenemos 11 derechos sexuales fundamentales y universales.
1. Derecho a la libertad sexual
2. Derecho a la autonomía, a la integridad y a la seguridad sexual del cuerpo
3. Derecho a la privacidad sexual
4. Derecho a la igualdad sexual
5. Derecho al placer sexual
6. Derecho a la expresión sexual emocional
7. Derecho a la libre asociación sexual
8. Derecho a la toma de decisiones reproductivas libres y responsables
9. Derecho a la información sexual basada en el conocimiento científico
10. Derecho a la educación sexual integral
11. Derecho a la atención de la salud sexual

Por lo tanto, no tengamos miedo de pedir, de preguntar, de conocer y de informarnos acerca de nuestra sexualidad.
La educación, eso es lo más importante para salir de la “ignorancia sexual” y es nuestro derecho. Yo las invito a sentirse merecedoras de una educación digna, formal y profesional; sobre todo a nivel sexual. Es que sin eso no se puede salir de la ignorancia de ningún tipo.
Esta educación sexual tiene que ver con el significado de ser mujer, con la equidad de géneros, con el respetar los derechos sexuales que tenemos todas y cada una de nosotras.
Lo segundo y no menos importante es que no podremos experimentar y vivir estos derechos: 1) si no los conocemos y 2) sino nos damos permiso de llevarlos a cabo en nuestra vida cotidiana. Dense permiso de tocarse, de sentir su cuerpo, de conocerlo, de pedir lo que necesitan, lo que les gusta y también lo que no les gusta. Atrévanse a hablar, a pedir y a tocarse. ¡Atrévanse a conocerse!
La sexualidad es de cada una de nosotras y nadie nos la puede quitar. Las invito a conocer su cuerpo… tóquenlo, explórenlo, siéntalo. Si ustedes no saben qué les gusta, cómo les gusta, a qué ritmo les gusta… nadie más lo puede saber por ustedes. Dense permiso de conocerse… yo sé que de pronto puede sonar trillada esta parte, pero es real, no pueden pedir algo que ustedes mismas no saben qué es.
Conozcan su cuerpo; para esto, hay un ejercicio que todas deberíamos hacer cuando menos una vez en nuestra vida: agarren un espejo y mastúrbense frente a él… observen cómo va cambiando su cuerpo… conózcanlo… vean como el clítoris cambia de tamaño, se va llenando de sangre conforme lo van estimulando al igual que los labios, se van hinchando y cambiando ligeramente de color. Todo esto, porque al igual que en los hombres, cuando las mujeres nos excitamos fluye la sangre hacia los genitales y esto hace que se hinchen e intensifiquen su color.
Aprendan a sentir como su vagina se abre cuando está lista para ser penetrada… su cuerpo se los va a pedir… dense permiso de escucharla. Sientan cual es su ritmo, qué necesitan para sentirse excitadas, creen el ambiente necesario para ustedes.
Van a ir sintiendo cómo se acelera el pulso y la respiración se agita… vean los cambios que van ocurriendo en su cuerpo.
Aprendan a reconocer los signos de su cuerpo… ¿qué pasa cuando están a punto de llegar a un orgasmo? ¿cómo cambia su vulva? ¿hay algún cambio? ¿logran sentir las contracciones de la vagina cuando alcanzaron el clímax? Aprendan a escucharla y finalmente, dense cuenta cómo cambia su cuerpo una vez que han tenido un orgasmo… vean como todo vuelve a la normalidad… el ritmo cardíaco vuelve a bajar… los labios se deshinchan…la respiración se regulariza.
En fin, este es sólo un ejercicio que nos puede ayudar a conocernos mejor a nosotras mismas. Ojalá se den permiso de llevarlo a cabo, no se arrepentirán y si darán un paso importante en su despertar sexual.

 

CUANDO LOS NIÑ@S PREGUNTAN DE SEXO… ¿QUÉ CONTESTAR? FebamTue, 17 Feb 2009 01:07:21 +0000472009 20, 2009

Cuando me pidieron que escribiera algo acerca de la sexualidad infantil, me encantó la idea porque estoy convencida que es un tema importantísimo para todos, sobre todo en estos momentos en el que estamos bombardeados de información y ya no sabemos más qué es lo que sí podemos o debemos enseñarle a nuestros hijos y qué no. En la mayoría de los casos estamos preocupados porque no sabemos cuándo es la edad correcta para hablarles acerca de su sexualidad, pero sobre todo no tenemos muy claro cómo explicarles o cómo acercarnos con ellos para hablarles de estos temas.
Por ejemplo, a mí los papás me preguntan mucho “¿cuándo es momento de hablar con mis hijos e hijas de sexualidad?”, “¿cómo le explico a mi niño de 5 años qué es una relación sexual?”, “mi hija de 9 años escuchó en un programa de televisión algo acerca de la violación y quiere saber qué es eso”
Los niños y niñas a determinada edad van a empezar a hacer preguntas como por ejemplo….-“¿cómo nacen los bebés?”- “¿cómo se hacen los bebés?”. Más adelante seguramente empezarán con el… “¿qué es la menstruación? ¿qué es una erección?
También nos pueden preguntar por cosas que escucharon de un compañero o que vieron en la televisión, cosas como… ¿Qué es coger?
Lo más importante es darle importancia a lo que nos están preguntando, no hacernos lo locos porque no sabemos qué contestar. Pero sobre todo, antes que nada, preguntarle por qué lo está preguntando, dónde lo escuchó, quién se lo dijo. Porque por ejemplo, puede ser que nos pregunte qué es coger y tal vez lo está preguntando porque un compañerito suyo en lugar de decir… “agarra el lápiz”, le dijo “coge el lápiz”. De verdad que pueden ser cosas tan sencillas como estas, por eso hay que preguntarles exactamente cuál es su duda.
No hay una edad correcta o incorrecta para contestar este tipo de preguntas; la edad correcta siempre será la edad a la que la haga. Lo adecuado sería contestar única y exclusivamente lo que el niño o la niña nos vaya preguntando, ni más ni menos. Cada niño tiene un desarrollo distinto y hay niños más curiosos que otros y hay que respetarles su proceso.
Se vale no saber qué contestarle; en ese caso, le decimos que no sabemos, pero que lo vamos a investigar. Si nos da pena contestarle o no tenemos idea cómo contestarle a lo que preguntó, para eso habemos gente especializada en la materia que le podemos explicar a los papás cómo hablar de estos temas con sus hijos o solucionarle directamente a los niños las dudas que tengan acerca de temas relacionados con la sexualidad.
Finalmente, me gustaría dejar claro que la educación de la sexualidad es básica desde que somos niños pues esto va a permitir que crezcamos libres de prejuicios y tabúes, de miedos y de dudas. Así como a que tengamos un manejo responsable de nuestra sexualidad y a que seamos más tolerantes y respetuosos con la gente que expresa de una forma distinta a la nuestra su sexualidad y entendamos que esto no los hace ni mejores ni peores a nosotros… simplemente diferentes.