Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

La visitante incómoda AgopmFri, 28 Aug 2009 14:03:31 +00002392009 20, 2009

Echada en mi cama, con dolor de cintura, ovarios, reuma en la pierna derecha y demás fechorías que hace mi menstruación cuando llega.

 

No siempre me duele tanto ni me da tantas molestias, pero esta vez decidió vengarse por las pasadas que no había hecho ruido.

 

No puedo evitar preguntarme si tiene algo que ver con mi sexualidad… ¿Será acaso que hay algo de ella que todavía me duele y trata de darse a notar? ¿Será por no tener pareja y  me está afectando más de lo que me gustaría aceptar? O, será simplemente que en esta ocasión se hincharon de más –los ovarios- por los quistes y es algo meramente físico (que me cuesta trabajo creer porque creo que siempre hay algún tipo de conexión entre lo físico y lo emocional).

 

Pues será el sereno”, pero me duele y tengo ganas de estar en mi camita con algo caliente encima de la panza y si pudiera haber alguien consintiéndome, estaría todavía mejor. Tal vez sean sólo ganas de apapacho.

 

No sé ni por qué estoy hablando de esto, probablemente por las pastillas que me tomé hace unos momentos que me tienen toda atontada y que lo peor es que ni me terminan de noquear ni me quitan el dolor por completo.

 

Hagan sus apuestas… ¿Qué creen que llegue primero? ¿Quién vota por la noqueada? ¿Quién por la abolición del dolor?

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ruido AgopmWed, 26 Aug 2009 23:35:00 +00002372009 20, 2009

Sentada enfrente de mi computadora sin saber qué escribir y no por falta de temas, sino por exceso. Tengo tantas cosas adentro de esa bóveda sagrada – mi cerebro- que no logro enfocarme en una.

 

Para variar – como ya se ha venido haciendo costumbre de unos meses para acá – tengo insomnio. Creo que por eso he sido tan constante con el blog, no tengo nada mejor que hacer en las noches. Además, desde que me cambié de cuarto no tengo televisión (¡cómo me quitaba el tiempo!); creo que ya no quiero –cuando menos por un buen rato- volver a ella. Por lo tanto, no tengo ningún tipo de distractor para mis pensamientos, así como llegan… se instalan. Yo creo que algo tendrán que ver con mi insomnio (y lo mejor es que todavía me lo pregunto).

 

No sé si toda la gente es así, pero mis pensamientos pueden ser algo obsesivos, simplemente se instalan – eso sí, se ponen muy cómodos- y no hay poder humano (bueno, tal vez el mío) que los saque de ahí. Lo peor es que como son muchos, ni siquiera se entiende bien lo que me quieren decir – una ya de por sí con atención dispersa – y mis pensamientos que no se ponen de acuerdo.

 

Sólo lo podría traducir como ruido. Sé que son muchos – un chingo-, pero cuando se ponen así no sé ni por donde empezar a desenmarañar la madeja y la mayoría de las veces no encuentro el principio – o el final- de ésta. Así que lo único que me ayuda a no sentir tanto ese ruido, es escribir.

 

A ratos siento que esto ni siquiera es escribir, es más bien un acto parecido al vomitar. No es casualidad que antes fuera bulímica – sólo cambió el síntoma, la necesidad es la misma-. Lo diferente: ahora se convirtió en un proceso creativo en lugar de un círculo autodestructivo.

 

Las palabras salen con fuerza, sin siquiera pensarlas… es como si de esa maraña de pensamientos, fueran saliendo –las palabras- sin pasar por la cabeza. Pareciera que al plasmar aquí todo lo que me va pasando, se va calmando ese ruido… va encontrando una salida.