Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Obsesión desconocida AgoamFri, 30 Aug 2013 01:47:51 +00002412013 20, 2009

Filed under: Sin categoría — Alessia Di Bari @ 1:47 AM
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No entiendo qué de ti me obsesiona tanto… te he visto 2 veces en  mi vida. Mi atracción por ti es ridícula, no la entiendo y no pretendo hacerlo. ¿Lo único que me ocupa? Concretar una cita más contigo.

Lo sé, sueno la más stalker de mi edad… ¡y sí! Pero no al nivel de enfermedad con el que sueno en este escrito.

 

¿Alguien se ha sentido así alguna vez? Con una ganas irrefrenables de agarrarse a los besos, caricias, toqueteos y demás artilugios amorosos con alguien que apenas conoce.

 

Sé que puedo estar con más hombres, pero quiero estar contigo. Sueño con el sabor de tu piel, la combinación de tu sudor con el mío y esa boca –delgadita- pero con ganas de comerse al mundo… ¡y a mí!

Tus manos recorriendo mi cuerpo, dejándose llevar por el ímpetu carnal. Si tan sólo te dieras chance, te atreverías a vivir, a poner en acción los músculos de la pasión –un tanto atrofiados por el miedo y el conformismo de vivir en una relación de años que (hasta donde sé) no te lleva a ningún lado-.

 

Cuando leo lo que escribo me desconozco en mis propias palabras. Ok, sí, soy intensa… ¡pero hay niveles! No sé por qué, cuando escribo sale mi parte más dramática, intensa, exagerada, etc.

 

Definitivamente, mi atracción por ti no es “normal”. Lo curioso –si es que se le puede llamar así- es que me da por etapas. Tengo momentos en los que prácticamente no pienso en ti, estoy tranquila y clara con que –probablemente- no nos volvamos a ver y me da tranquilidad. Otros, como hoy, donde no puedo dejar de pensar en ti y se me va el día ideando cómo toparme contigo “casualmente” en algún sitio de los que acostumbras visitar… que dicho sea de paso ¡no tengo la más reputísima idea cuál sea! Lo cual, complica mi plan estratégico a seguir.

 

Cuando me escucho a mí misma diciendo estas estupideces, me doy risa; pero una cosa no quita la otra. Que sepa que es una tontería idear planes y más planes para “toparme casualmente” contigo, no quiere decir que no los idee.

Además, otra cosa que me da risa, es que –seguro- si me llegara a topar contigo salgo corriendo, hago el peor ridículo de la historia, paso de largo o cualquier otro tipo de pendejada autoboicoteadora porque –honestamente- no sabría qué hacer si te veo.

 

Me pongo demasiado nerviosa cuando estoy cerca de tí, no atino a decir nada coherente en tu presencia, me siento tonta, las palabras no salen fácil –sino es pa’ decir tonterías-.En fin, no soy mi mejor yo las veces que te he visto, los nervios hacen de las suyas y no puedo controlar la verborrea –sin sentido- que sale de mi ser. Es como si te quisiera mostrar que estoy chida y que sí se de lo que hablo y –seguramente-, logro el efecto contrario.

 

Yo siento que sí te gusto. Cosa extraña, porque normalmente me cuesta trabajo notar cuando le gusto a alguien. Contigo es diferente.

Aunque, acto seguido, entra mi cabeza: “¿No será que como a ti te gusta mucho, quieres sentir/creer que a él también?” Y podría ser. Tal vez, sólo te pones nervioso porque el hecho de que sea sexóloga –como mucha gente-.

 

No sé, es muy extraño. Las dos veces que te he visto, he sentido que salen chispas entre nosotros. Según mi locura y yo, estamos convencidas que este pedo es de ida y vuelta. La última vez que te vi, te sentí súper nervioso y atolondrado… como no sabiendo muy bien qué hacer conmigo.

Yo andaba mucho más risueña y gritona de la cuenta. Qué estrés. No tengo idea si te diste cuenta que yo moría del nervio, pero estaba hecha un desastre… no sé ni cómo le hice. Creo que el sentirte igual o más nervioso que yo, me tranquilizó un poco. No sé, estuvo muy chistoso. Igual y ya lo distorsioné en mi recuerdo, pero según yo, ¡te gustó lo que viste!

 

Espero no estar percibiendo erróneamente, porque a mi ¡me encantó lo que vi! No sé cómo describir la atracción que siento por ti, ni tengo idea qué haría si algún día –de hecho- me correspondieras el halago y te animaras a salir conmigo. Eres de esos hombres que me encantan, seguramente porque sé que no puedes ser para mí.

 

 

NOTA. De verdad qué risa cuando leí lo que les acabo de postear. Tuve que hacer un esfuerzo importante en recordar de quién estaba hablando, pero me pareció divertido postear mis intensidades -de hace unos años- que me topé mientras buscaba unos archivos. Espero se rían tanto como yo. 

 

Soledad Acompañada AbrpmTue, 10 Apr 2012 13:15:47 +00001002012 20, 2009

¿Alguna vez se han sentido solos a pesar de estar acompañados? Sé que es parte de la condición humana, esta incesante búsqueda de sentido y de lidiar con la soledad.
Tengo buenos amigos… grandes amigos. Gente cercana a mí y que de verdad amo profundamente. De hecho, puedo decir que si de algo estoy orgullosa en mi vida es de las amistades que tengo, son personas increíbles, que enriquecen mi vida de manera inimaginable. Sin embargo, muchas veces, me siento sola y un tanto incomprendida.
De igual forma, tengo una familia increíble; siempre me han apoyado en todas mis locuras y corduras, en las buenas y en las malas. Mis hermanos son lo mejor del mundo, todos los días aprendo de ellos; mis papás, ¡no podría tener otros… ni querría! Han sido y siguen siendo, mis mejores maestros… de no ser por ellos, no sería la mujer que soy. Y no se confundan, a pesar de todo lo que pueda decir y criticar de mí misma, estoy orgullosa de la mujer que soy.
Yo sé, puede parecer que lo que en realidad sufro es de personalidad múltiple, pero creo que simplemente dejo salir todas mis facetas… cosa que no recomiendo si lo que quieren es tener una pareja. Cuando menos, a mí –hasta el día de hoy- no me ha funcionado, aunque no pierdo la esperanza… supongo que algún día llegará el hombre que esté dispuesto a vivir en un constante sube y baja emocional, junto conmigo. Que no le asuste mi intensidad. Veremos.

 

Demasiado DicamFri, 18 Dec 2009 02:19:14 +00003512009 20, 2009

Filed under: escritos de ayer y hoy — Alessia Di Bari @ 2:19 AM
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Comehombres”… han pasado poco más de dos semanas desde que me lo dijeron y la palabra sigue resonando en mis adentros.

No tengo idea qué dije, pero de la forma más natural, el chavo que estaba sentado a lado de mí, se volteó y me dijo: – “Cualquiera que te escuchara hablar, diría que eres una “comehombres” y lo más chistoso es que seguro eres súper tierna”

Me quedé fría, sólo atiné a sonreir. De verdad no recuerdo qué comentario hice antes de esa intervención, para que diera como resultado esa frase.

No me sentí ofendida, simplemente sorprendida y creo que sigo así.

Si debo ser muy sincera, no es la primera vez que me lo dicen; es algo relativamente recurrente. La respuesta que siempre me dan es que soy DEMASIADO segura y eso espanta a CUALQUIERA (cualquiera que sea hombre).

Ahorita, mientras escribía DEMASIADO, recordé la última sesión con mi terapeuta… “Alessia, ¿si te has dado cuenta que en cuestión de pareja eres DEMASIADO segura, DEMASIADO fiel, DEMASIADO estable, DEMASIADO entregada, DEMASIADO madura? ¡Tú eres demasiado para cualquiera! Y así ¿cómo pretendes siquiera que el otro haga algo? Tú haces más que suficiente para los dos”.

No tienen idea lo enojada que salí de ahí… ¿cómo se puede ser DEMASIADO algo? ¿Por qué estaría mal ser DEMASIADO leal o estable?

Y recuerdo a mi papá cuando dice: “No se puede estar medio embarazada, o estás embarazada o no lo estás” Supongo que lo mismo me pasa con la lealtad, la fidelidad y la entrega. Yo creo que o eres o no eres y punto; no se puede medio ser. O estás comprometida con alguien o no lo estás.

Aunque LA realidad se ha encargado de decirme y de enseñarme que sí se pueden los términos medios, parece que yo traigo tatuado en la sangre que NO.

Lo sé, soy DEMASIADO intensa y eso asusta. Yo digo que si me topara con un hombre igual que yo, sería muy feliz. Mis amigas y mi terapeuta dicen que saldría corriendo despavorida. (¿Quién tendrá razón?)

Tal vez deba empezar, como me dijo una muy buena amiga, por dejar de hacer tanto por el otro y dejar que hagan por mí. Me cuesta mucho trabajo recibir, estoy acostumbrada a dar y me gusta; me siento útil y valiosa. Recibiendo me siento incómoda.

En mi casa, cada uno a nuestra forma, todos damos – y aunque a unos más y otros menos – , a todos nos cuesta recibir. Inclusive un “te quiero mucho” es difícil de aceptar; no somos la familia más expresiva -verbalmente- que conozco. Aprendimos a dar amor… haciendo.

Somos una familia MUY amorosa, desde el hacer. Siempre dispuestos para el otro y no se diga si alguien se enferma; ahí estamos al pie del cañón, viendo en qué podemos ayudar.

Es más, somos una familia que ayuda a otras familias. Nos encanta andar “rescatando” gente, esa es la forma que nos enseñaron a amar, de generación en generación.

Mi mamá tuvo una fundación para niños de la calle durante 10 años y aún cuando tuvo que cerrar, se quedó con tres niños por los que actualmente sigue velando.

Mi papá siempre nos ha dicho que te casas con la familia de tu pareja; para bien o para mal. Él adoptó a la familia de mi mamá; a mis abuelos les dice papás y desde hace algún tiempo que mi nonna (abuela) dejó de trabajar, él la mantiene.

Así, como pueden ver, somos una familia muy preocupada por ayudar, por dar y dar y dar. El único problema… no sabemos recibir.

Lo bueno… somos RE-buenos para solucionar problemas. Si tienen alguno, no duden en buscarnos.