Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

La manzana sanadora NovamMon, 11 Nov 2013 10:41:21 +00003142013 20, 2009

Duele verte México. Me duele ver a tu gente tan ávida de justicia, tan harta de todo lo que estamos viviendo y al mismo tiempo, sin medios para demostrarlo de maneras eficientes -que nos lleguen a todos-.
Mi Mexico, ese de las 1000 subculturas, ese lleno de matices y contrastes. Yo creo en el esfuerzo y el trabajo diario, pero hay quienes ni partiéndose el lomo tendrán acceso a una educación que valga la pena, a un préstamo para empezar su propio negocio o las herramientas emocionales para hacerse cargo de quiénes son y dejar de echar culpas.
Si tenemos el país que tenemos, es porque así lo hemos decidido. Tenemos -tristemente- el gobierno que nos merecemos.
Un país tan cínico y lleno de corrupción es difícil que salga adelante. Tan lleno de dolor, frustración e impotencia. Apático y sin ganas de nada. Siempre preocupados por mantener lo que tenemos, sin importarnos nadie más.
México, el país de los compadres y las relaciones. México el país del mañana.
Amo tu alegría, hasta que se convierte en vale madrismo. Somos un país que se reinventa cada seis años, el país del hoy. Mañana: “Dios proveerá”. Duele ver como nos quejamos y no hacemos nada por remediar el origen de nuestras dolencias.
Creo, en honor a uno de mis alumnos -que así la bautizó-, en la teoría de la manzana sanadora y soñadora. Esa manzana que no se deja pudrir, aunque esté rodeada de iguales putrefactas. Una manzana que -de hecho- contagia salud, que reconstruye tejidos y limpia heridas.
Si tan sólo fuéramos capaces de conectarnos unos con otros, de recordar eso que nos hace humanos.
Yo creo en lo que hago y creo en mi país. Oportunidades para irme en búsqueda de “mejores oportunidades” siempre he tenido y creo que siempre estarán ahí, pero creo en mi México. Amo mi país y todos los días lo elijo como mío; todos los días decido hacer lo mejor que puedo por mi y por la gente.
Trabajo con dos hombres increíbles con los que creé una empresa de desarrollo humano. Nosotros, creemos en hacernos responsables de quienes somos; necesitamos entender que culpar a los demás por mis múltiples y variados problemas, no soluciona nada. Necesitamos tomar acción, empezando por nosotros, haciéndonos cargo de nosotros -eso incluye pedir ayuda-, cuando la necesitamos. Somos más los que sí queremos un México -y un mundo- diferente. Hagámoslo posible.
manzana sanadora
 

Duele verte SeppmThu, 13 Sep 2012 18:34:48 +00002562012 20, 2009

Me duele verte desperdiciar tu vida como si fuera cualquier cosa, como si realmente no supieras el valor que tiene. El valor que tienes para el mundo, para nosotros, la gente que te queremos.

Me duele sentirte cada día más hundido en tu propia basura emocional, con la cabeza metida en el culo. Me duele sentir que lo sabes y que no tengas el valor para hacer algo al respecto, que tu miedo te paralice a niveles insospechados.

Me duele que tu lugar “seguro” sea tan obscuro y solitario; tan triste, tan lleno de dolor y de soledad. Siempre aparentando ser lo que no eres, con miedo de mostrarte por miedo a que te corten la cabeza.

Me duele ver cómo dejas ir a la gente de tu vida; a la gente que realmente te ama y está dispuesta a estar contigo en las buenas y en las malas; que te acepta incondicionalmente y que está ahí para acompañarte en ese viaje a tu propio infierno. Un viaje doloroso, pero en tu caso, necesario y urgente.

Me duele que te conformes con un amor que no es para ti, que ni siquiera sabría si llamarlo amor. Hay una mujer maravillosa para ti –estoy segura-, si estás dispuesto a tomar cartas en el asunto y dar el salto al abismo de la vulnerabilidad y la incertidumbre. Duele ver cómo te apagas cuando estás con ella, sabiendo que no es para ti… no hay que ser un genio para saber que esa relación no va a ningún lado, no te llena en lo más mínimo, no mueve nada adentro de ti, no despierta media chispa de pasión. Duele verte caminando entre los vivos, sabiendo que queda poco de eso en ti.

Sí, yo estoy contigo, hasta el final –si me preguntas ahorita-. Diría un amigo: “Estoy contigo por esos 5 minutos al año en los que me muestras al verdadero hombre que eres. Por esos 5 minutos en los que realmente me puedo conectar contigo y sentirte. Esos 5 minutos hacen que valga la pena la espera”.

Duele verte no pedir ayuda y sentir que todo lo que podría hacer por ti no sirve de nada, porque tú no quieres. Me duele tu dolor, pero me duele más tu apatía sabiendo el extraordinario ser humano que eres y lo mucho que tienes para ofrecernos.

Todos se quejan de ti, todos los que tienen el valor de decir lo que creen y lo que ven. Nadie te lo dice. Yo, te lo digo veladamente, tengo miedo de perderte. Siento que si te confrontara crudamente, te perdería para siempre. Tengo miedo de dejarte solo y sentir que –tal vez- no lo intenté lo suficiente; que –tal vez- debí haber aguantado más; que –tal vez- sólo necesitabas un pequeño empujón más…

La vida duele, pero vale la pena intentarlo. No importa si vives o mueres ó si pretender hacer como que vives, yo aquí estoy para apoyarte y escucharte. Confío en que en algún momento te darás cuenta y decidirás hacer algo al respecto… la esperanza, es lo último que se pierde y yo, estoy llena de esperanza.

 

la seguridad de la certeza FebpmSun, 28 Feb 2010 22:28:26 +0000582010 20, 2009

Estoy en un momento de mi vida tan padre, que apenas me lo puedo creer… y es que no hay nada más placentero que el que tu vida empiece a tomar el rumbo que uno quiere y eso es justo lo que me está ocurriendo en estos momentos.

Tengo un trabajo maravilloso, de verdad me encanta lo que hago. Entre talleres, consultas, clases y escritos acerca de sexualidad ¿qué más se puede pedir? Ya sé, seguramente una mejor remuneración económica… aunque estoy segura que llegará pronto. Todo mi trabajo personal y profesional, empieza a dar frutos y esto es sólo el principio; ni siquiera alcanzo a vislumbrar cómo será mi vida profesional dentro de unos años o es más, no nos vayamos tan lejos, a finales de este año.

No sé cómo explicarlo, pero presiento que mi vida va a cambiar drásticamente para bien… tal vez sea un deseo, quizá un premonición, pero estoy segura que viene un cambio importante y eso también me tiene muy contenta.

Aunque, por supuesto, hay muchas cosas que no me gustan y que quiero mejorar; pero sé que estoy en el camino y que poco a poco –con paciencia y determinación- las iré mejorando hasta donde se pueda.

La certeza de algo mejor es una sensación extraña, es como ver el “vaso medio lleno”, en lugar de “medio vacío”… no encuentro palabras para describir mi sensaciones, me siento un tanto rebasada por ellas, pero simplemente tengo la CERTEZA de que todo va a estar bien. Es como la sensación cuando estás enamorada de alguien y ese alguien te abraza, te contiene… y sabes que todo va a estar, no tienes idea como, simplemente lo sabes.

Este año, casi no he escrito en mi blog… supongo que porque he estado escribiendo para la revista. Además, como ahora no tengo mucho de qué quejarme –jajaja- ya no he necesitado desahogarme en este espacio. Entre mi terapia, los artículos, el formspring, el twitter, mi facebook y mis dos blogs… ¿a qué hora? Pero trataré de retomar el hábito de escribir aquí, aunque sea para contarles cómo me fue en el día, si es que eso resulta interesante para ustedes.

En fin, necesitaba escribir algo –aunque sea el último día del mes- para no sentir que abandono a este, mi primer hijo. Aquí sigo y espero seguir así –contenta y esperanzada- por mucho más tiempo.

 

Pía… y los círculos viciosos. OctpmFri, 30 Oct 2009 20:22:01 +00003022009 20, 2009

A veces, quisiera no sentir lo que siente por ese alguien que no le corresponde, cuando menos no como a ella le gustaría. Quisiera sentirse contenta de verlo contento… compartir su alegría, pero ella bien sabe que no es así.

 

Otras veces, quisiera gritarle a los 4 vientos cómo se siente… gritárselo a él, decirle cómo lo ve… pero no puede. No puede perder lo que sí tiene… una linda amistad.

 

Hay días –como hoy- en los que se pregunta si podrá seguir así… viéndolo, conociéndolo cada día un poco más, compartiéndole un pedacito de ella cada que están juntos; despertando y alentando sentimientos en ella que no la van a llevar a ningún lugar… por lo menos no al que ella quiere.

 

Se emociona cuando alguien los confunde con una pareja y aunque se hace la desentendida, por dentro sonríe y brinca de felicidad por pensar que pudiera ser cierto –algún día-. No pierde la esperanza de que él en algún momento voltee y la mire… que se de cuenta que es con ella con quien quiere estar, pero –hasta el momento- únicamente sucede en su mente de fantasía.

 

Se enoja, se desespera y dice una y otra vez que cortará por lo sano –ahora que puede-, pero bien sabe que es demasiado tarde para esto. Se siente adentro, metida hasta las narices y la verdad es que no se quiere salir… quiere seguir ahí, como su amiga, porque es el único rol que puede tener –por ahora- en su vida.

 

Se recrimina una y mil veces por qué se puso ahí… cómo fue que nuevamente terminó en ese lugar… ese lugar que tanto le molesta, pero que al mismo tiempo le queda cómodo. Por alguna extraña razón –que todavía desconoce- sus relaciones tienen un ciclo más o menos así:

 

1.- Chico conoce Chica

2.- Chico y Chica salen y parece que todo va viento en popa

3.- Chico de pronto sin más ni más – cuando Chica cree que van de maravilla-  da un paso atrás  y la sorprende con alguna de estas opciones:

          a) está casado

          b) tiene una ex – mujer (ex – novia) de pesadilla

          c) tiene un hijo y no está emocionalmente disponible

          d) se hace novio de alguien más

4.- Chica para este momento, ya está enamorada y decide quedarse a pesar de todo. Se hace su amiga

5.- Chico y Chica tienen una linda amistad. Se ven seguido, se vuelven confidentes, son muy cercanos el uno del otro.

6.- En algún punto de la amistad, sin planearlo del todo, Chico y Chica se olvidan del límite físico –existente en todas las amistades- y juntan sus cuerpos.

7.- Chica pasa de categoría de “mejor amiga” a “amiguita”.

8.- Chica sufre desconsoladamente porque no le dan el lugar que ella cree que tiene, el de “novia”. No se quita, porque si de aguantar se trata… ella es MUY aguantadora. Sufre y aguanta, a veces muy paciente y otras no tanto. Chica –abnegada y amorosamente- espera el momento en que Chico se de cuenta que la ama de verdad.

9.- Chico se harta de que Chica le exija cosas.

10.- Chica sigue sufriendo, pero se harta de esperar a Chico. Se da cuenta que ha cometido un error y que Chico nunca le va a dar el lugar que ella quiere.

11.- Chico y Chica se dejan.

 

 

Pía dice que está harta de esta situación y aunque la vida –ayudada por ella- la puso de nuevo en un lugar  parecido, esta vez quiere hacer algo diferente.

 

En esta ocasión está intentando –sinceramente- ser sólo su amiga, hasta ha salido con otros chicos. Intenta guardar una distancia física y emocional y aunque, por supuesto, hay veces en que se emociona de más, vuelve a tomar su distancia.

 

Lo más importante de todo, es que esta vez ella no ha tomado –ni pretende hacerlo- iniciativa alguna; respeta los tiempos y los límites de él, así como los suyos, tratando de encontrar un punto medio donde los dos se sientan cómodos.  Así es que, sólo la vida sabe qué pasará, pero esta vez, cuando menos, se lo está tomando con calma y disfrutando –casi siempre- el proceso de tener un nuevo amigo –y nada más-.