Alessia Di Bari

palabrería barata – o no tanto-

Lo que se promete, se cumple. DicamTue, 01 Dec 2009 00:49:55 +00003342009 20, 2009

Ha sido un día raro. En la mañana, por fin logré cancelar definitivamente mi contrato con SportCity, el cual pagué (bueno, mi papá) durante todo un año y únicamente fui el primer mes. Claro que el muchachito que me atendió hizo una cara cuando checó mi historial de visitas y yo no pude más que hacer cara de… sí, sí, sí SOY una floja de lo PEOR!

 

Después tendría que haber ido a la ibero, a la biblioteca, pero me entró una apatía terrible y decidí investigar a larga distancia. Así que, me la pasé metida en Internet TODA la mañana. Hasta eso, estuvo productiva mi búsqueda, encontré artículos interesantes acerca del tema que estaba buscando.

 

Ya para las tres de la tarde tenía hambre, por lo que decidí pedir algo, para no interrumpir mi ardua investigación y también porque en casa no había nada de comer. Pedí pizza –Pizza Hut-. En general no pido pizza, es una grosería de mi parte, mis papás tienen pizzerías, pero si me sirve de excusa, están en Tabasco y Mérida.

 

En fin, ordené y me dijeron que tenía que llegar caliente y en media hora a más tardar ó mi pedido sería gratis. El tiempo máximo de llegada que dieron fue 4:14 p.m. La pizza llegó 4:20 p.m. y por la prisa de bajar rápido a recogerla; porque para esa hora ya mordía del hambre, tomé las llaves de la puerta y bajé a la entrada de los edificios a recogerla.

 

En el elevador, metí las manos al chaleco para checar que, evidentemente, trajera las llaves y cuál va siendo mi sorpresa al darme cuenta que ¡agarré las llaves equivocadas!

¡Se podrán imaginar el coraje que hice!

Como sea, ya estaba afuera. Salgo a recoger mi pizza y le digo al muchacho que llegó tarde y que no se la voy a pagar. Me pidió que marcara al lugar para avisar. Por suerte, salí con el celular. Marqué y la conversación fue más o menos así:

– Pizza Hut, le atiende Rubén ¿en qué puedo ayudarle?

– Hola Rubén, Hablo porque mi pizza llegó tarde.

– ¿de qué dirección me marca?

– Laguna de Mayrán

– Pero ¡sólo 5 minutos tarde!

– Sí, pero llegó tarde y ustedes dicen que media hora ó es ¡gratis! Yo no puse las reglas, fueron ustedes.

– Sí lo que quiere es que le regalen la pizza, ¡eso no se puede!

– (audiblemente enojada) NO quiero que me REGALE NADA. Sólo quiero que respete lo que me dijo. Que cumplan lo que prometen. – Permítame un momento, le paso a mi supervisor.

– Ok

– Pues mire, por esta ocasión le voy a hacer el favor, pero necesito que me mande al repartidor para que venga por el ticket y se lo vuelva a llevar para que lo firme; porque aquí ya le habían dado salida de que sí llegó a tiempo.

– Primera, no me está haciendo NINGÚN FAVOR… es lo correcto. Insisto ustedes pusieron esa garantía, yo sólo la estoy haciendo válida. Segunda, no es MI problema que usted o alguien de ahí, se haya adelantado a cobrar en el sistema, sino estaba seguro que había llegado a tiempo. De cualquier forma, gracias y ahorita le mando al repartidor y aquí lo espero con el ticket de vuelta para firmarlo.

 

Después de tan linda discusión, finalmente se va el repartidor –no sin antes entregarme mi pizza-. Me meto al edificio y bajo a dejarla al coche… ah, porque las llaves del coche sí las traía conmigo.

Vuelvo a salir, para esperar al muchacho, porque no podía entrar a mi casa y en el sótano (donde está el coche) no hay señal y por lo tanto no tenían forma de avisarme cuando regresara el repartidor. Ahí estuve sentada, muerta de hambre, esperando al joven. Esperé y esperé. Después de 40 minutos decidí no seguir esperando… si llegó, pues ni modo.

 

Me fui a mi coche, la pizza estaba fría, pero moría de hambre. Me comí unos pedazos y recordé porque nunca pido pizza –qué mala es-. Prácticamente no tiene queso y de la cantidad de ingredientes mejor ni platicar… eso pasa cuando una viene de familia pizzera, el paladar se vuelve exigente.

 

Una vez que terminé de devorar algunos pedazos de masa congelada, decidí venir al starbucks más cercano de mi casa, que dicho sea de paso, está a una cuadra.

 

Así que, aquí estoy, esperando que mi mejor amiga, con la que vivo, me marque para avisarme que ya está por la casa y me pueda ir para allá a seguir trabajando.

 

Ah, se preguntarán en qué estoy escribiendo. Antes del starbucks pasé a comprar una pluma y una libreta al office que está a lado. TODO esto –el café, la pluma y la libreta- patrocinado por Pizza Hut. ¡Tuvo sus ventajas hacer válida la garantía de los 30 minutos!

Anuncios
 

4 Responses to “Lo que se promete, se cumple.”

  1. Mijel GLLV Says:

    Ni dominos, ni pizza hut, cuando me da por pedir pizzas la pido a algún “changarro” de colonia, de esos chiquitos… las pizzas igual no son “bonitas” pero saben mejor… “de-deveras”.

    Y la pizza me gusta fria ; )

    Saludos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s